Es más fácil dormir por las noches si sabes que te alejaste.
Es más fácil dañar a alguien antes de que esa persona tenga la oportunidad de hacerte daño a ti.
Pero, ¿es mejor estar solo y perder oportunidades o es mejor arriesgarse a sufrir un poco?
Me sería mucho más sencillo coger y decir: Se acabó el partido. Y cerrarlo todo ahí, con un punto y final.
Decir: Hasta dentro de quince días.
Decir: Hasta aquí llegó el partido, se acabaron los noventa minutos.
Sin embargo, ni el Miércoles siguiente soy capaz de olvidar ''aquella jugada que...'', ''aquel pase que...'', ''aquel fallo que...''.
No puedo. Es algo automático que me dice que no puedo olvidar todos los detalles vividos con vosotros.
La más mínima tontería que hagáis para mi ya es una medalla que colgaros, claro, las tonterías bien hechas.
Prefiero arriesgarme mil veces apostando por vosotros que ha quedarme sola con el pensamiento de ''hoy no ganamos''.
Siempre estoy ahí y estaré.
Me jode decir que no siempre estuve pero, de verdad, que me arrepiento.
Me arrepiento de no haber tenido la oportunidad de haberos conocido antes.
Nadie tiene la culpa.
Me estoy yendo del tema: Faceta mía importante.
El caso es que: Os voy a hechar la culpa de algo.
Esta vez toca echaros la culpa de no poder desconectar de vosotros.
No poder dormirme sin antes pensaros.
Culpa vuestra, total y absoluta.
Buenas noches, guajes.
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