miércoles, 11 de febrero de 2015

Y se fue.



Ya hacen dos semanas desde que uno de los nuestros, de esos que son de allí, se fue.
No me importan los motivos, me importa la ausencia.
Es decir, el vacío que se deja cuando cualquier miembro de una familia, se va.
Al contrario, han pasado dos semanas y como si pasasen dos horas... No se ha notado.
Yo no vivo con los demás, yo no entreno diariamente, ni comparto más de tres horas a la semana con los jugadores, pero aquí juzga la afición y hablando por mí, siempre hablo por mí, digo que ni te culpo ni te echo de menos.





No hay comentarios:

Publicar un comentario