miércoles, 18 de febrero de 2015

¿Quién necesita un café?

                          Yo, por favor.                                

¿Qué haríais si la persona 
en la qué más confiáis 
os traicionase?

* Café: No confío en ninguna persona, confío en un club y este nunca me va a traicionar, estoy segurísima.


¿Qué haríais si vuestra pareja 
os engaña?

*Café: Estoy comprometida con unos colores, los colores no engañan.


¿Cómo os sentaría que alguien al que le has confiado un secreto lo contase? 

*Café: Los escudos no hablan.





Puede que esto sólo me pase a mí, pero, ¿alguna vez habéis tenido un problema y se lo habéis consultado a vuestra taza de café de cada mañana?

Revolviendo esas semillas tostadas y molidas, ¿nunca os pasa qué, se os ocurre una buena opción? 

Estás tan concentrada en la bebida que dejas a un lado los problemas y te quedas totalmente en blanco, en ese momento de paz interior descubres el camino correcto.

Separas lo bueno, de lo malo y dejas las ideas claras.



Y ahora... 




¿Necesitas un café?




No hay comentarios:

Publicar un comentario