Y es verdad.
Quieren hacernos a imagen y semejanza que aquellos que traen el dinero a casa, por definirles de alguna forma poco usual, pero aquí los que decidimos somos lo que vivimos nuestra vida, cada vida propia.
En mi casa, la frase se traduciría a: ''De tal palo, tal sierra''.
Yo no soy la astilla de nadie, en todo caso soy la sierra que corto al palo.
Y en este caso, tanto los palos como las sierras dejan herida.
Los palos menos, las sierras más... Y yo era la sierra.
Si pronunciar su nombre después de una batalla perdida es plato de buen gusto... Que venga Dios y lo pruebe, que creo que no es así.
No suena mal, su nombre es precioso mires por donde lo mires, pero duele.
Duele porque lo quieres, o defiendes y está pasando por un mal momento.
Pero siempre te quedará la carta que ponga: ''No pasa nada, estoy aquí, contigo''.
Me tendré que dedicar a la acupuntura a partir de ahora, ya sabéis... Para que todo suene menos doloroso.
Y aquí me hallo una noche más, a una hora distinta de una fecha distinta, pero aquí tengo el mismo ordenador en mi regazo y las mismas manos de siempre tecleando.
Me he vuelto a despertar después de una pesadilla: Todo iba mal, lloraba mucho, tenía ganas de gritar...
Ahora que lo pienso... Nunca me he dormido.
sueños se hacen realidad,
es en tu imaginación.


No hay comentarios:
Publicar un comentario