martes, 21 de abril de 2015

Record


¡Qué te enteres!

''No te he visto nunca y, ya te echo de menos.

No puedo, no puedo parar de pensar en que algún día dejarás de hablarme.

Que puede que algún día ya no vuelva a escuchar tu voz.

Es imposible, esto no se puede romper.

Tengo que luchar por esto, pero me da miedo.

Me da miedo, que después de tantísimas horas te canses de mí.

Me da miedo no saber como tratarte, no saber como debo quererte.

Me da miedo no merecerte, no saber como hacerte feliz.

Me da miedo no tener el valor suficiente para decirte ''Te quiero'' cuando nos despedimos.

Me da miedo que te canses, que tires la toalla, que desistas, que me rompas el sueño.

Le temo al día en el que todo esto acabe.

Tengo miedo que la distancia sea mucho más fuerte que esto que tenemos.

Tengo miedo, miedo y más miedo.

Tengo miedo por todo y por nada a la vez.

Te quiero demasiado para volver dejarte escapar, esta vez no, definitivamente no.

No me lo podría permitir, porque te necesito demasiado aquí; conmigo, viviendo mi vida o la nuestra... Quien sabe''.        







Vivir por ti

''Qué alegría más tonta 
estar viéndolas venir, 
qué bonita tu boca, 
qué paz, qué bien, vivir 
Qué vivan los idiotas 
que nos hacen reír, 
que ridículo es callarse cuando quieres decir 
Que estás bien cuando todo va mal 
que sólo me sale cantar 
mientras se matan ahí fuera 
y las cabezas vuelan''.                                        Pereza.


Lo más divertido es que lo estoy viendo venir. 

Estoy viendo venir que se nos acaba el tiempo.
Se nos está acabando el aire, las oportunidades de ganar partido tras partido.
Algunos dicen que es tontería que siga ahí, que me haga de otro equipo, que el mío está muerto. ¿Y sabes qué? Me río en su cara.
¿Dejarte ahora? Ni por todo el oro del mundo.
¿Dejarte cuándo más lo necesites? ¿Estamos locos o qué?
Es muy bonito vivir así, luchando día a a día contigo. 
Es muy bonito hacerte saber que no estás solo, que estoy contigo.
Si fueras un persona sola y real, me encantaría cogerte por la cara y levantarte la cabeza lo más alto posible hasta que, mirando hacia el cielo, gritases ''podré''.
Porque podrás, tú podrás con esto y bueno... Con mucho más.


''Qué alegría más tonta, 
volar sentado aquí, 
que me llamen pasota, 
me la suda soy así. 
Qué vivan los que votan, 
los que pasan de ir, 
los que quieren y no pueden 
y nos quieren decir 
que están bien cuando todo va mal''.                    Pereza.


Yo sigo en mi línea.
Puede que sea una manera jodida de vivir, no lo niego, pero es demasiado bonito vivir por y para ti.
¿Lo peor? Que no seas alguien, que seas algo.
Hay veces que siento la necesidad de decirte ''Te quiero'', pero no puedo, no eres nadie.
Me gustaría susurrarte al oído lo mucho que me importas, pero no puedo.
Así que paso.
Que me llamen pasota, pero joder, si no se puede; no se puede.
Esto no significa que nuestro camino se parta en dos, ni mucho menos.
Simplemente, que he aprendido a aceptar las cosas tal y como son, tal y como vienen (y van), tal y como se presentan (y se despiden).
Así que me voy a dar un ''ole'' por mi misma, por aguantar y resistir.
Ole por mi por querer y no poder a la vez, que es muy difícil.

''Qué difícil ser “lo más”, 
qué fácil ser elegante. 
Qué manera de soñar, 
qué fantasía, qué arte''.                                      Pereza.


Que difícil fue ser ''lo más'' el año pasado, que jodido fue, ¿a qué sí?

Que fácil está siendo ahora ser elegantes por allí donde pisamos pero, por desgracia, con ser: Elegantes, empáticos y limpios... No vale.
Es que no vale una mierda eso.
Es como en la vida real. ¿De qué te vale ser una buena persona, que se preocupa por lo demás y un largo y perfecto etcétera si de cara no das la impresión que los demás quieren que des?
Como decía, es un arte esto de quererte.



No soy más

No soy más que una chica que se pone delante de un espejo y no puede contener las lágrimas, porque odia cada centímetro de su piel.
No soy más que una chica a la que no le da miedo la muerte, porque le da miedo la vida.
No soy más que una chica que sonríe a pesar de ser el blanco de una diana de burlas.
No soy más que una chica que usa el fútbol para esconderse del mundo, para vivir tranquila.
No soy más que una chica que ve como la persona que le gusta, se va enamorando poco a poco de otra.
No soy más que una chica que no quiere ir a clase nunca.
No soy más que una chica a la que no le gusta salir los sábados de fiesta porque ni siquiera tiene fuerzas para levantarse diariamente de la cama.
No soy más que una chica que intenta vivir día a día, aunque con más cadenas que un preso.
No soy más que una chica que está ahí para ayudar a los demás, sin que estos se den cuenta de que quien en realidad necesita la ayuda soy yo.
No soy más que una chica que odia el alcohol.
No soy más que una chica que ha pensado millones de veces en desaparecer para siempre.
No soy más que una chica que ya ha sufrido bastante.
No soy más que una chica incomprendida.
No soy más que una chica que cree que no necesita a nadie, cuando en realidad, está pidiendo a gritos que alguien la escuche.
No soy más que una chica que intenta escapar de la realidad.
No soy más que una chica con problemas incurables.
No soy más que una chica difícil y arisca.
No soy más que una chica a la que no le gusta hablar, pero que escribiendo se pierde.
No soy más que una chica que intenta no enamorarse de quien no le corresponde.
No soy más que una chica inteligente, pero que no lo demuestra... O que no le dejan demostrarlo.
No soy más que una chica a la que le encanta debatir, pero debatir bien.
No soy más que una chica valiente, luchadora y que si hay que dejarse la vida en cada pisada, se la deja.
No soy más que una chica sencilla, pero atrapada en lo complejo.
No soy más que una chica como yo.

lunes, 20 de abril de 2015

Age

De las preguntas más absurdas que nos pueden hacer en la vida es qué edad tenemos. Porque no nos da ninguna pista de a quién tenemos delante. Yo la verdad es que no lo sé. Ni me importa. Porque lo importante no es cuantos años tenemos, sino en cuantos de ellos hemos vivido.
Yo prefiero decir que tengo 42 miradas en el metro que me han hecho sonreír. Tengo 2 “te quiero” suicidas que dije sabiendo que quien tenía delante no me quería a mi. También tengo 14 abrazos inolvidables, 3 de ellos irrepetibles porque quien me los dio ya no está. Tengo unos 35 “lo siento” de los cuales 8 jamás me perdonaron. Tengo 6 noches de hospital al lado de alguien que me importaba y 7 madrugadas pensando en una persona a quien no le importaba yo. Tengo unos 5.200 besos, pero solo me acuerdo de 6. Tengo 4 veranos que fueron infinitos y 3 inviernos demasiado fríos. Y solos. Y tristes.
Tengo 25 noches sin dormir y algunas lágrimas gastadas en cosas que no importaban. También tengo 4 lágrimas muy amargas invertidas en algo que merecía llorar durante años. Tengo 150 carcajadas de esas que hacen que te falte el aire y 10 sonrisas por compromiso. Tengo 9 deseos de infancia que se dan de hostias con las promesas que nunca cumplí. Tengo 3 consejos recibidos que entendí mucho tiempo después. Tengo unas 12 camas donde me acosté sin querer estar y 4 donde hubiera matado por despertar. Tengo 5 errores que volvería a cometer y 2 de los que me arrepiento mucho, aunque solo un poco. Tengo miles de cenas, pero pocas como aquellas 3. Y tengo 43 escalofríos que me han recorrido el cuerpo entero. 120 conciertos, 350 películas… y no soy capaz de contar las canciones. Tengo 31 tardes comiendo pipas en un parque viendo la vida pasar con mis amigos. Y 500 tardes más recordándolas unos años después. Tengo 5 adioses. En dos de ellos nunca quise despedirme en realidad. Tengo tantas cosas por decir que nunca diré y tantas que me tendría que haber callado…
Para quién quiera saberlo, esa es mi edad.
Y no tengo ni puta idea de en cuántos años cabe eso''.
-Macondo-

No tengo nada más que decir sobre este texto.
¿Perfecto? No hay ningún adjetivo que lo pueda describir.
No tengo nada más que decir porque, sobre este tema, ya lo he dicho todo.
¿Todo? No hay nada que no haya dicho, ya lo sabéis.
No tengo miedo de reconocerlo, nací el año pasado.
¿Joven? Soy joven pero desprendo veteranía en esto de la vida.
No tengo ganas de ver la realidad, de mirar hacia ese año 2000.
¿Razón? No tiene porque haberla.



domingo, 19 de abril de 2015

Thirsty

Y quien me dice a mi que no me mientes día tras día, quien me dice a mi que tu ''Lo siento'' no es de mentira.

Sabía que esto iba a pasar, lo veía venir.



jueves, 16 de abril de 2015

Make me



"Al cabo de toda mi vida me enseñaron a avergonzarme de mi cuerpo, de mis actos, de mis pensamientos.


Me enseñaron que lo que pienso es absurdo, que lo que hago es ridículo, que lo que deseo es sucio.


Y aprendí a no decir lo que pensaba, por vergüenza de que alguien a mi alrededor pensara algo mejor.

Y aprendí a no hacer lo que me apetecía, por vergüenza de que alguien a mí alrededor creyera que era inoportuno.

Y aprendí a no perseguir lo que deseaba, por vergüenza de que alguien a mí alrededor opinara que era inapropiado.

No contenta con someterme a la mirada externa, me plegué también a la vergüenza ajena.

Y aprendí a preguntarle a la vergüenza cómo vestirme, no vaya a ser que alguien pensara que voy buscando gustar, destacar. 

Y aprendí a escuchar a la vergüenza al desnudarme, no vaya a ser que me sintiera cómoda en mi cuerpo, y me acostumbrara a enseñar (me) lo sin miedo. 

Y aprendí a consultar con la vergüenza antes de abrir la boca, no vaya a ser que dijera sin filtro lo que me pasa por la cabeza, y se enterara la gente.

Y dejé de bailar, de reír a carcajadas, de rascarme el culo, de preguntar lo que no entiendo, de opinar lo que pienso, de compartir lo que siento, de pedir ayuda, de ponerme faldas, de ir a la playa, de comer o llorar en la calle, de pintarme, de salir sin pintar, de bajar a la calle despeinada, de usar esa ropa que dicen que no me pega nada, de llamar a quien echo de menos, de tomar la iniciativa, de decir que no, de decir que sí, de quejarme, de vanagloriarme, de estar orgullosa, de admitir que estoy asustada.
Y, a base de sentirme cada día más avergonzada, entendí que mi vergüenza nunca iba a sentirse saciada. 

Que toda la vida iba a imponerse entre yo y mi representante impostada''.
                                                    Autor: @YouCanMakeMeFeelAliveCarla

martes, 14 de abril de 2015

Entrada 60: Va por ti.

''Siempre he estado pensando como agradecerte, 
por hacerme el regalo más grande más fuerte, 
haberme regalado todo lo que tienes, y si es así es así, 
has perdido tu tiempo por mis ilusiones, 
y cambiaste llorar por luchar en mi nombre, 
por buscarme un lugar donde fuera valiente 
para ser feliz conmigo mismo''.


Y es verdad.
Siempre estoy pensando como usar las palabras adecuadas para poder darte las gracias por hacerme feliz día a día, partido a partido.
Darte las gracias por ''hacerme el regalo más grande, más fuerte'', que podría ser mi vida misma.
¿Me has regalado todo lo qué tienes? Yo creo que no, que todavía podéis tirar un poquito más y salir de ese descenso... Vamos, que estoy aquí.
No ''has perdido tu tiempo por mis ilusiones'' porque las dos variables van conectadas, mis ilusiones dependen de ti y tu tiempo , al final, se convierte en el mío.
No ''has cambiado llorar por luchar en mi nombre'', pero yo sí. Al principio de todo no. Lloraba cuando te odiaban, te insultaban, te repugnaban, cuando te decían cualquier tipo de insulto o te dedicaban alguna que otra palabra mal sonante. Ahora he cambiado hacer uso de ese verbo por otro: Luchar. Quiero lucharte a todas horas, defenderte, quererte más que a nada. No puedo decir más que a mi, porque volviendo como todos los caminos otra vez a Roma, tú y yo somos lo mismo.
Hace, dentro de poco hará un año, tiempo estaba perdida en todos los sentidos pero llegaste tú y... Me buscaste ''un lugar donde fuera valiente para ser feliz conmigo mismo''.


''Por ti lucharé, por todo el cariño que has puesto conmigo, 
por todo tu tiempo por haber querido tenerme contigo 
y por tu calor y por tanta magia me quedo contigo, 
y por tu calor y por tu carisma te llevo conmigo''.


Ya lo he dicho. Por ti: Lucharé, lloraré, gritaré y aguantaré todo lo que me venga encima porque vale la pena y las cosas que valen la pena... Esas cosas son las mejores.
Por todo lo que me has dado en general.
A veces, usando mi bella metáfora (nótese la ironía), te puedo llegar a comparar con mi madre. ¿Qué por qué? Joder, me has dado tanto... Tanto como que me has dado la vida misma.


''Siempre me has demostrado que eres como un milagro, 
algo tan especial que siempre me ha arropado, 
y le has ganado a mi pulso a quien te halla retado, 
y sí es así, es así''.



Me has demostrado que, directamente, sin ti me derrumbo. 

Tengo la grandísima suerte de que nunca jamás, me vas a faltar.
Pero nunca jamás, jamás.
Eres especial, me has arropado en los momentos de angustia. 
Me has arropado desde la distancia, sin tú saberlo.
''Le has ganado mi pulso a quien te halla retado''. Siendo sincera, tendría que analizar esta frase con mi profesor de Lengua y Literatura, y fijo que llegaríamos al latín para entenderla.
Así que, aquí se acaba... Mi entrada número sesenta.
Va por ti, como todo, cdl.

Mar Mediterráneo

DIME que no te irás, que serás fuerte.
Dime que pensarás en lo que tuviste, tienes y tendrás.
Dime que ni tu ego te permitirá bajar los brazos.
Dime todas esas cosas que llevo escuchando de historias totalmente ajenas y lejanas a mi.

QUE todo esto a lo que unos llaman prueba y otros putada, eso sólo una piedra en un camino asfaltado.
Que todo esto no será más que una anécdota y una historia de coraje en unos años.

eres capaz de levantarte del sofá, coger la piedra (pese o no) y dejarla a un lado. Luego puedes volver al sofá.
Tú te reirás de esto en unos, no quiero decir años, diré meses, no quiero decir días, tampoco horas. Ojalá, pero lo que es... Es.

NUNCA te planteas que algo como esto pueda llegar a ocurrir hasta que, joder, pasa.
Nunca he llorado por las personas que no han superado esta putada, porque como digo, era ajeno.

TE hace ser mas grande, todo esto lo único que te hace es ser mejor.
Te diría que no habrá dolor, pero por experiencia también te puedo decir lo molesto que es que te digan ''no dolerá'' y seguidamente querer matarles con la mirada por vacilarte.

HUNDIRÁS a todo aquello que se te ponga por medio en tu lucha, que lo sé yo.
Hundirás a todas las historias que acabaron en un final triste.
Hunde también, de paso, las promesas que te hagan. Buenas o malas, ahógalas, húndelas.

Y sobre todo: ''Dime que tú nunca te hundirás ''.











lunes, 6 de abril de 2015

Easy

Llevo tiempo queriendo hablaros de alguien pero aún no he encontrado el momento ni las palabras adecuadas.

Primero de todo: pediros disculpas. Sé que llevo tiempo si pasarme por aquí pero entre que han llegado las notas y las vacaciones, no he tenido mucho tiempo ni siquiera Internet.

Bueno, como decía llevo tiempo queriendo hablaros de una persona que ha aparecido en mi vida de estas que no sabes ni como ni cuando pero que sin ellas no sabrías como seguir adelante día a día, luchando.

Da igual que sea un chico que una chica, no lo voy a decir.

Simplemente es alguien que conocí por casualidad y que me entiende.

Creáis o no, es difícil que alguien entienda a una persona tan inestable anímicamente como yo.

Pero X (llamémosle equis) ha sabido entender todo por lo que estoy pasando y sacarme, más que sacarme, arrancarme una sonrisa siempre que lo he necesitado.
Sabe todo de mi vida, y lo digo muy enserio.
Mis sueños y mis pesadillas, mis virtudes y mis defectos, mis gustos y las cosas que me repugnan.
Y lo curioso, es que ese alguien entró en mi vida hace menos de catorce días.
Entiende por lo que estoy pasando, me entiende.

Normalmente cuando estoy enfadada o cabreada con el mundo y le contesto de mala manera no me aísla en mi mundo como el resto de persona. Me sigue hablando, me recuerda que está ahí y que por muy enfadada que esté que me apoya, me entiende y que me intentará ayudar en todo lo que pueda.

Sabe por todo lo que pasé y no se compadece de mi, sólo me llama ''valiente'' y ''campeona''.

Me hace sentir como una persona normal, sin prejuicios, sin cadenas.
Y lo más importante es que sé que puedo mandarle un mensaje a cualquier hora del día diciéndole '' ¿Me animas?'' y al minuto... Tengo la sonrisa puesta en la cara.

Supongo que la frase esa tan famosa de: ''Easy come, easy go'', es verdad, y que cualquier día su nombre ya no estará entre los más recientes de mis últimas conversaciones de Whatsapp.

Pero... ¿Sabéis qué? Que aunque haya personas, distancia, problemas y baches entre ese alguien y yo pienso que ''Easy come, easy stay''.