No soy más que una chica que se pone delante de un espejo y no puede contener las lágrimas, porque odia cada centímetro de su piel.
No soy más que una chica a la que no le da miedo la muerte, porque le da miedo la vida.
No soy más que una chica que sonríe a pesar de ser el blanco de una diana de burlas.
No soy más que una chica que usa el fútbol para esconderse del mundo, para vivir tranquila.
No soy más que una chica que ve como la persona que le gusta, se va enamorando poco a poco de otra.
No soy más que una chica que no quiere ir a clase nunca.
No soy más que una chica a la que no le gusta salir los sábados de fiesta porque ni siquiera tiene fuerzas para levantarse diariamente de la cama.
No soy más que una chica que intenta vivir día a día, aunque con más cadenas que un preso.
No soy más que una chica que está ahí para ayudar a los demás, sin que estos se den cuenta de que quien en realidad necesita la ayuda soy yo.
No soy más que una chica que odia el alcohol.
No soy más que una chica que ha pensado millones de veces en desaparecer para siempre.
No soy más que una chica que ya ha sufrido bastante.
No soy más que una chica incomprendida.
No soy más que una chica que cree que no necesita a nadie, cuando en realidad, está pidiendo a gritos que alguien la escuche.
No soy más que una chica que intenta escapar de la realidad.
No soy más que una chica con problemas incurables.
No soy más que una chica difícil y arisca.
No soy más que una chica a la que no le gusta hablar, pero que escribiendo se pierde.
No soy más que una chica que intenta no enamorarse de quien no le corresponde.
No soy más que una chica inteligente, pero que no lo demuestra... O que no le dejan demostrarlo.
No soy más que una chica a la que le encanta debatir, pero debatir bien.
No soy más que una chica valiente, luchadora y que si hay que dejarse la vida en cada pisada, se la deja.
No soy más que una chica sencilla, pero atrapada en lo complejo.
No soy más que una chica como yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario