martes, 14 de abril de 2015

Entrada 60: Va por ti.

''Siempre he estado pensando como agradecerte, 
por hacerme el regalo más grande más fuerte, 
haberme regalado todo lo que tienes, y si es así es así, 
has perdido tu tiempo por mis ilusiones, 
y cambiaste llorar por luchar en mi nombre, 
por buscarme un lugar donde fuera valiente 
para ser feliz conmigo mismo''.


Y es verdad.
Siempre estoy pensando como usar las palabras adecuadas para poder darte las gracias por hacerme feliz día a día, partido a partido.
Darte las gracias por ''hacerme el regalo más grande, más fuerte'', que podría ser mi vida misma.
¿Me has regalado todo lo qué tienes? Yo creo que no, que todavía podéis tirar un poquito más y salir de ese descenso... Vamos, que estoy aquí.
No ''has perdido tu tiempo por mis ilusiones'' porque las dos variables van conectadas, mis ilusiones dependen de ti y tu tiempo , al final, se convierte en el mío.
No ''has cambiado llorar por luchar en mi nombre'', pero yo sí. Al principio de todo no. Lloraba cuando te odiaban, te insultaban, te repugnaban, cuando te decían cualquier tipo de insulto o te dedicaban alguna que otra palabra mal sonante. Ahora he cambiado hacer uso de ese verbo por otro: Luchar. Quiero lucharte a todas horas, defenderte, quererte más que a nada. No puedo decir más que a mi, porque volviendo como todos los caminos otra vez a Roma, tú y yo somos lo mismo.
Hace, dentro de poco hará un año, tiempo estaba perdida en todos los sentidos pero llegaste tú y... Me buscaste ''un lugar donde fuera valiente para ser feliz conmigo mismo''.


''Por ti lucharé, por todo el cariño que has puesto conmigo, 
por todo tu tiempo por haber querido tenerme contigo 
y por tu calor y por tanta magia me quedo contigo, 
y por tu calor y por tu carisma te llevo conmigo''.


Ya lo he dicho. Por ti: Lucharé, lloraré, gritaré y aguantaré todo lo que me venga encima porque vale la pena y las cosas que valen la pena... Esas cosas son las mejores.
Por todo lo que me has dado en general.
A veces, usando mi bella metáfora (nótese la ironía), te puedo llegar a comparar con mi madre. ¿Qué por qué? Joder, me has dado tanto... Tanto como que me has dado la vida misma.


''Siempre me has demostrado que eres como un milagro, 
algo tan especial que siempre me ha arropado, 
y le has ganado a mi pulso a quien te halla retado, 
y sí es así, es así''.



Me has demostrado que, directamente, sin ti me derrumbo. 

Tengo la grandísima suerte de que nunca jamás, me vas a faltar.
Pero nunca jamás, jamás.
Eres especial, me has arropado en los momentos de angustia. 
Me has arropado desde la distancia, sin tú saberlo.
''Le has ganado mi pulso a quien te halla retado''. Siendo sincera, tendría que analizar esta frase con mi profesor de Lengua y Literatura, y fijo que llegaríamos al latín para entenderla.
Así que, aquí se acaba... Mi entrada número sesenta.
Va por ti, como todo, cdl.

No hay comentarios:

Publicar un comentario