
A veces no tiene por qué existir un final, ya que cada uno de nosotros quedará retratado en la persona que le quiera el resto de su vida.
Seré yo que estoy más feliz de lo normal, más sentimental... Pero es que es totalmente cierto.
Ya sé que no es para nada mi estilo, pero el amor de las personas se siente y se palpa. Y se queda. Se queda generación tras generación, que no todo se va cuando dejamos de respirar.
Creedme, que es así.
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