¿Para qué pelear por tonterías si podemos sonreír por estupideces?
No siempre conseguimos lo que queremos, pero tarde o temprano la vida nos dará lo que merecemos.
Es que me da igual si fallaste ayer, no importa. Hoy tienes la oportunidad de comenzar de nuevo.
No permitas que ninguna persona te trate mal, existen miles que se mueren por hacerte sonreír. Nacimos siendo del montón pero nos haremos líderes de nuestro propio equipo, de nuestro campo.
Nada sucede por casualidad, en el fondo las cosas tienen su sentido, aunque nosotros no lo entendamos en ese momento.
Sois de esas personas que conoces de hace unos pocos meses y ya te importan más que otras que conoces de años.
Mi hermana se ríe mucho de nuestra plantilla porque según ella no tenemos jugadores, tenemos: Un pastelero, un enfermero, un profesor... Y es que tiene razón.
No son jugadores profesionales, son personas que día a día luchan por llegar a ser lo que realmente quieren ser.
Y sólo por eso, ya son mejores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario